¿Qué haríamos sin maestros?
Pensamos que lo sabemos todo y que no necesitamos a nadie. Y una y otra vez nos equivocamos y hemos de recurrir a otro para que nos eche un cable. De nuevo me ha costado, pero gracias a eclectica he dado otro pasito en este mundo complicado. Ha sido mi maestra. Qué bueno que los amigos sean maestros y que nuestros maestros sean amigos.

1 Comments:
Nada de maestros,Crosto, somos letraheridos y amigos.Cuando por fin dejes caer en la red uno de tus cuentos mágico-cotidianos, una vez más aprenderé de ti.¡Ánimo!
Post a Comment
<< Home