Se hace camino al andar. Eso nos da libertad para inventar el camino que queramos. Nuestros pies van ahí o allá según nuestra voluntad. ¿Pero adónde irán los pasos cuando la voluntad se canse de querer?
¿Inventar la vida que queramos? Si, en parte. Pero ¿cuántas veces hacemos camino, inventamos vida, sin haber puesto realmente la voluntad en ello, sin haberlo realmente querido? ¿Por instinto, que es la más elemental de las voluntades? ¿Sigue siendo vida humana ésa que sólo el instinto guía?
Pero ¿Y si es el espíritu, el alma, quien, suplantando a la voluntad, crea esa vida que queremos?.
¿Dejar fluir el espíritu sin someterlo a los dictados de la voluntad, tan pegada ella al instinto, tan sujeta ella a las necesidades del animal?
Que fácil es teorizar. Dejar fluir el espíritu, etc, etc, decía ayer. ¿Y dónde está ese espíritu fortalecedor cuando lo buscas?. Es decir, cuando lo necesitas. Quizá haga falta entrenarse más en ello ya que en caso contrario me temo que tu pregunta inicial quede sin respuesta. Dejemos fluir el espíritu cuando la voluntad falle, decía ayer. Pero basta una mala noche en la que los asideros fallen para que se manifieste que ni puedes conectar con el espíritu ni la voluntad dicta nada. Y quedas flotando en la angustia a la espera de que pase el chaparrón o de que acuda el sueño. ¿Qué harán los seres verdaderamente superiores para, en esas condiciones, conectar con el espíritu integrador?. ¿Llevarán dentro, a modo de ciencia infusa ¿fe?, ese comportamiento que les conecta con el espíritu, o lo habrán adquirido? Y si es así ¿cómo? ¿O vivirán siempre en él?
Dicen que la meditación es la mejor manera de conectar con el espíritiu integrador. Dedicar unos minutos cada día a ser conscientes de que respiramos, a conectar con nosostros mismos, a comprobar que somos únicos y autosuficientes; con el tiempo aparecenos la confianza en nuestras posibilidades de autogobierno. Pero antes hay que doblegar a la voluntad y darle una patada a la pereza para ponerse a ello. Ese es el primer obstáculo.
Mira que eso de andar e ir haciendo camino me gusta pero...lo que me pasa es que empiezo a pregunatrme si realmente mi voluntad es libre. Que el camino se haga al andar nos ofrece la opción de ir caminando que es muchas veces solo un ir pasando. Sin libertad también hay camino (otra cosa es que el camino sea una mierda!!!) Suena rara esta frase, no? Vamos que me he liado...pero quizá hoy sea mi día de suerte y aunque me haya explicado fatal a lo mejor...me has entendido.
Estamos en un terreno en que la especulación es el único método -hasta los científicos punteros de las ciencias punteras especulan-.
Puestos a especular, en mi concepción -¿de qué?, el Universo, Dios, la Vida,....- cuadraría que, aunque nosotros no existiéramos, existiera la posibilidad del camino –que no el camino-. “Cómo estelas en la mar”, decía el poeta. Caminos virtuales en el Universo.
Pero.... ¿Qué le sucede al mar cuando el barquito que formó la estela se hunde?. ¿Nada?. ¿Tan poco somos? ¿No ha quedado nada escrito en algún lenguaje; en algún sitio?.
Quizá sea sólo miedo, o peor, quizá sea mísera vanidad. Pero me resisto a creerlo. No puedo creer que el mar vuelva nunca a ser el mismo mar. Al igual que yo ya no volveré nunca a ser el mismo después de haber estado con vosotros, o después de haber escrito esto, o, incluso, después de haber pensado lo otro o lo de más allá.
Vaaaale! Haya o no camino, estamos caminando, que es gerundio. Bien o mal, caminamos. y alguna huella dejaremos, digo yo. El camino de Santiago es especial por el mero hecho de que ha sido "caminado" millones de veces. No estan las pisadas pero sí la energía de todos cuantos decidieron pasar por él. Pasaron por algo, todos por algún motivo, libremente, afligidos, alegres, esperanzados.., qué más da lo que se busque, tendemos a la búsqueda y quizás ese sea el único camino posible.
7 Comments:
¿Inventar la vida que queramos?
Si, en parte. Pero ¿cuántas veces hacemos camino, inventamos vida, sin haber puesto realmente la voluntad en ello, sin haberlo realmente querido?
¿Por instinto, que es la más elemental de las voluntades? ¿Sigue siendo vida humana ésa que sólo el instinto guía?
Pero ¿Y si es el espíritu, el alma, quien, suplantando a la voluntad, crea esa vida que queremos?.
¿Dejar fluir el espíritu sin someterlo a los dictados de la voluntad, tan pegada ella al instinto, tan sujeta ella a las necesidades del animal?
Que fácil es teorizar.
Dejar fluir el espíritu, etc, etc, decía ayer. ¿Y dónde está ese espíritu fortalecedor cuando lo buscas?. Es decir, cuando lo necesitas.
Quizá haga falta entrenarse más en ello ya que en caso contrario me temo que tu pregunta inicial quede sin respuesta.
Dejemos fluir el espíritu cuando la voluntad falle, decía ayer. Pero basta una mala noche en la que los asideros fallen para que se manifieste que ni puedes conectar con el espíritu ni la voluntad dicta nada. Y quedas flotando en la angustia a la espera de que pase el chaparrón o de que acuda el sueño.
¿Qué harán los seres verdaderamente superiores para, en esas condiciones, conectar con el espíritu integrador?. ¿Llevarán dentro, a modo de ciencia infusa ¿fe?, ese comportamiento que les conecta con el espíritu, o lo habrán adquirido? Y si es así ¿cómo?
¿O vivirán siempre en él?
Dicen que la meditación es la mejor manera de conectar con el espíritiu integrador. Dedicar unos minutos cada día a ser conscientes de que respiramos, a conectar con nosostros mismos, a comprobar que somos únicos y autosuficientes; con el tiempo aparecenos la confianza en nuestras posibilidades de autogobierno. Pero antes hay que doblegar a la voluntad y darle una patada a la pereza para ponerse a ello. Ese es el primer obstáculo.
Mira que eso de andar e ir haciendo camino me gusta pero...lo que me pasa es que empiezo a pregunatrme si realmente mi voluntad es libre. Que el camino se haga al andar nos ofrece la opción de ir caminando que es muchas veces solo un ir pasando. Sin libertad también hay camino (otra cosa es que el camino sea una mierda!!!) Suena rara esta frase, no? Vamos que me he liado...pero quizá hoy sea mi día de suerte y aunque me haya explicado fatal a lo mejor...me has entendido.
Un saludo de nuevo.
La cuestión a dilucidar es si hay o no hay camino fuera de nosotros (¿si nosotros no existimos, nuestro camino existe?).
Gracias a todos por estar ahí. Saludos.
Estamos en un terreno en que la especulación es el único método -hasta los científicos punteros de las ciencias punteras especulan-.
Puestos a especular, en mi concepción -¿de qué?, el Universo, Dios, la Vida,....- cuadraría que, aunque nosotros no existiéramos, existiera la posibilidad del camino –que no el camino-. “Cómo estelas en la mar”, decía el poeta. Caminos virtuales en el Universo.
Pero.... ¿Qué le sucede al mar cuando el barquito que formó la estela se hunde?. ¿Nada?. ¿Tan poco somos? ¿No ha quedado nada escrito en algún lenguaje; en algún sitio?.
Quizá sea sólo miedo, o peor, quizá sea mísera vanidad. Pero me resisto a creerlo. No puedo creer que el mar vuelva nunca a ser el mismo mar. Al igual que yo ya no volveré nunca a ser el mismo después de haber estado con vosotros, o después de haber escrito esto, o, incluso, después de haber pensado lo otro o lo de más allá.
Vaaaale! Haya o no camino, estamos caminando, que es gerundio. Bien o mal, caminamos. y alguna huella dejaremos, digo yo. El camino de Santiago es especial por el mero hecho de que ha sido "caminado" millones de veces. No estan las pisadas pero sí la energía de todos cuantos decidieron pasar por él. Pasaron por algo, todos por algún motivo, libremente, afligidos, alegres, esperanzados.., qué más da lo que se busque, tendemos a la búsqueda y quizás ese sea el único camino posible.
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