Tuesday, January 23, 2007

El amigo talado

Cuesta mucho consolidar una amistad, más que un bosque. Cuesta poco talar un amigo, menos que un árbol.

10 Comments:

Blogger ecléctica said...

Una mirada huidiza no expresa amistad; tampoco aquella que no se apiada. ¿Dónde está la amistad si no existe la empatía? ¿Dónde si uno de los dos no se siente valorado? A veces hay que talar un árbol para que sus ramas no asfixien al vecino.

2:54 AM  
Blogger tirant said...

Si cuando un día quieres sol y el árbol te da sombra, lo arrancas de raíz, ¿cuántos árboles podrás talar antes de que el desierto llame a tu puerta?

12:23 AM  
Blogger Matías said...

Árbol talado

Hace pocos días comentaba con alguien:
¿Qué sucede cuando algo que iba bien deja de funcionar?
¿Qué ha cambiado?
¿Hemos cambiado el pincel con el cual dibujamos nuestra vida y damos color a nuestras relaciones? ¿Ha sido nuestra volunta la que ha cambiado el pincel; o la vida; o las circunstancias?
¿Ha cambiado el prisma bajo el cual vemos el dibujo que hace el otro? ¿Ha cambiado la voluntad que dirige el foco hacia un lugar o hacia otro, agrandando o empequeñeciendo los detalles del dibujo?
Borges lo dijo: “Soy subjetivo porque soy sujeto, si fuera objeto sería objetivo”.
Sí, quizá. Pero también puede ser sólo una bonita retórica apoyo de momentos de debilidad. Nosotros, en parte objeto y en parte sujeto, seguimos siendo casi siempre los mismos. Más o menos. El dibujo está hecho. Sólo nos es dado hacer pequeños retoques. Son pequeños tonos del dibujo los que cambian. Pero, y aquí aparece nuestra parte subjetiva, emocional, tienen una enorme trascendencia en nuestra vida.
Y así es. Y aunque otras emociones nos arranquen alguna lágrima –o la piel-, no hay quien pare a aquellas que han cambiado el pincel, a aquellas que han movido el foco.
¿O sí?

2:20 AM  
Blogger ecléctica said...

No ha cambiado nada, Mati. Tan sólo un grano de arena en vuestro desierto. Todos andamos en él. Lo hacemos juntitos para no perdernos pero estamos solos. A veces nos soltamos de la mano temerosa que nos frena y tratamos de indagar por nuestra cuenta.Llámalo cambio de foco, o pincel, o prisma. Lo que importa es ser honesto con uno mismo y seguir caminando.

7:40 AM  
Blogger Tusio said...

Hay que volar para contemplar desde el cielo las hojas de los árboles doradas por el sol.
Es beneficiosa alguna sustancia psicotrópica para poder observar al resto de los árboles y al propio.
Esa visión cenital es inimaginable desde la humedad de los helechos.

1:57 PM  
Blogger tirant said...

Desde arriba seguro que nos vemos todos más parecidos y pequeños, con menos defectos.
Qué bueno que te hayas asomado a la ventana.

1:35 AM  
Blogger Matías said...

Si Tirant se alegra de que Tusio se asome a la ventana yo también me alegro.
Hablando de alejarnos, estoy tratando de aprovechar la distancia que media entre Baños y Barcelona. A veces parece que esa distancia física ayuda en la elevación y en la perspectiva. Quizá sí, a veces lo parece, pero se esfuma en el momento en que nos ponemos a pensar en lo cotidiano, es decir en el momento en que nos trasladamos de nuevo, siquiera mentalmente, a Barcelona.
Alejarnos, elevarnos, creemos que por esa vía adquirimos perspectiva. Y atribuimos a esa perspectiva más veracidad, más equilibrio. No sé, pero sospecho que cuando creemos elevarnos lo que quizá estamos haciendo es anclarnos más a nuestra visión, quizá radicalizarla más. A esta sospecha me conduce el hecho de que casi nunca esto nos conducen a solucionar los problemas.

7:26 AM  
Blogger tirant said...

Creo que la distancia ayuda a ver más claro el conjunto de la situación. Quizá al volver, nos enredemos de nuevo, pero hemos de ser capaces de aprovechar lo que aprendimos en la distancia para que nos ayude a salir de la maraña.

4:21 AM  
Blogger Tusio said...

Ni los helechos ni los árboles pueden despegarse de la tierra por sí solos, pero un árbol sí puede sentir el calor de un pájaro cuando se posa en una de sus ramas a descansar y un helecho agradecer que el mismo pájaro le alivie del peso mojado de las gotas de rocío al refrescarse.

2:49 PM  
Blogger tirant said...

Quizá los árboles y los helechos no sepan de la insoportable levedad del ser. ¿O sí?

3:14 AM  

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