Hace unos meses escribí La vida que no acaba. Apuntaba la posibilidad de que nuestra vida no discurriera temporalmente sino que existiera siempre con infinitas variables, que nuestra conciencia podría ir visitando en diferente orden.
Después he visto la película ¿Y tú que sabes? y he leído una entrevista a Andrei Linde, coautor de la teoría inflacionaria del universo. Tanto en la película como en la entrevista se habla de la existencia simultánea de más de un universo. De manera que nuestra vida puede desarrollarse a la vez en esos universos que incluso pueden estar regidos por leyes propias.
No es casualidad que en este instante de mi vida haya escrito ese comentario y poco después hayan incidido en mí teorías e hipótesis que transitan caminos parecidos. Es como si hubiera mirado por el ojo de la cerradura y empezara a intuir nuevos y apasionantes mundos. Están ahí, al otro lado de la puerta. Yo no alcanzo a entenderlos en toda su extesión. Si vosotros habéis sentido la misma curiosidad, seguro que podréis ayudarme a conseguirlo (o al menos a intentarlo).