Recuerde el alma dormida
Como no me veo, pienso que estoy igual que cuando tenía quince o veinte años, que mi piel es la misma y que corro y salto con la misma agilidad. Luego me miro al espejo, corro para buscar el autobús o salto las escaleras de dos en dos al salir del trabajo. Despierto y contemplo cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando...
